lunes, 27 de febrero de 2012

I like.

Me gusta el sol por las mañanas, ese que dice: hoy será un buen dia. Me gusta la lluvia en otoño, cuando hace correr precipitadamente a un portal a la gente y yo me quedo en la acera, mientras las gotas me mojan la cara y se quedan atrapadas en mi pelo. Me gusta el viento de primavera, ese que revuelve el pelo y hace sonreir. Me gusta saltar en los charcos despues de una gran tormenta, y oir quejarse al de al lado porque le he salpicado. Me gusta jugar a andar por un bordillo sin caerme, manteniendo el equilibrio, y ver como la gente se rie. Me gustan los cristales cuando se empañan y puedes dibujar caritas sonrientes en ellos. Me gusta el olor de las panaderias en invierno, y su calor. Me gustan las calles adornadas en navidad, esas calles que dan ganas de reir y burlarte del frio. Me gustan los libros tristes pero que acaban bien, esos que da pena dejar de leer y que te dejan un buen recuerdo. Me gusta el café con leche condensada en una tarde muy muy fria. Me gusta correr a abrazar a la gente, y ver su cara de sorpresa al principio, y como te abrazan ellos tambien al final. Me gustan los mensajes que no esperas, esos que hacen que se te suba el corazón a la garganta y te preguntes quien será. Me gustan los mordisquitos, por el cuello, en los labios, esos cariñosos que te hacen sentir feliz. Me gusta el mundo cuando es bonito.
Pero claro, me gusta más el sol cuando me da en la cara estando contigo, e intentas taparmelo con la mano. Me gusta más la lluvia cuando estamos paseando y nos obliga a escondernos de ella, riendonos como tontos. Me gusta más el viento cuando te descoloca el pelo y te quejas. Me gusta más saltar en los charcos si tu estás al lado para decirme: ¡No hagas eso, que me mojas! y yo me ria y siga haciendolo. Me gusta más andar por un bordillo si cuando voy a caerme me cojes de la mano y lo evitas. Me gusta más que los cristales se empañen si en ellos puedo escribir nuestros nombres. Me gustan más las panaderias si entro contigo y me quedo empanada mirando el chocolate mientras tu sonries al verme. Me gustan las calles en navidad, pero me gustan más si voy contigo mirando las luces, asombrada como una niña pequeña. Me gustan más los libros si me los dejas tu, diciendo: Te lo tienes que leer, te va a encantar. Me gustan más el café si estás a mi lado riendote de cuando se me queda la espuma como bigote. Me gusta abrazar a la gente, pero sobretodo a ti, y que me levantes del suelo y me abraces más fuerte aun. Me gustan los mensajes, pero me gustan muchísimo más si son tuyos, esos taaaan bonitos, que me dan ganas de comerte. Me gustan los mordisquitos, pero solo los tuyos, esos que tan nerviosa me ponen y me aceleran la respiración. Me gusta el mundo, si, pero me gustas más tu.






domingo, 26 de febrero de 2012

Estar veinticinco minutos delante de la pantalla sin escribir y pensando: lequierolequierolequierolequierolequierolequierolequierolequierolequiero.
+ ¿No tienes frio?
- No.
+ Pero si hace frio, y vas en tirantes. Y además, como dices tu, se te ve 'to'.
- Pues yo no tengo frio. Y además... no te quejes.

domingo, 12 de febrero de 2012


ha sido como ASDFGHJKL, no se si me entiendes.

Cuánto ya, ¿dos meses de todo aquello? Me acuerdo, me asusté de mi misma, me eché atrás. Que gran error. Ahora pienso, y después de tanto tiempo aun se me hace un nudo en la garganta al pensar en ti. Se me hace difícil saber que te quiero de verdad, que no es otra tontería como las de antes. Creí que podía olvidarte, JAJAJA, que tonta, ¿no? Me hizo falta jugar con un corazón y una noche de botellas y cigarros para darme cuenta de que has conseguido lo que nadie antes. Y bueno, ahora todo está como antes, conversaciones largas, mi típica cara de pava, ponerme nerviosa antes de verte, ponerme triste cuando no tengo un mensaje tuyo como todos los dias, y todo eso que tanto he echado de menos. Ahora solo me queda una cosa que pedirte: quédate conmigo, no te vallas ni me dejes irme, asegúrate de que nuncanuncanunca se me pase por la cabeza olvidarte. Y que sigas diciendo 'eres mía' después de besarme, y que sigas diciendo 'tranquila' cuando me muerdes el cuello, y que sigas haciendo que me muera cada vez que te acercas, y que sigas mirándome y sonriendo cuando juego a andar por un bordillo sin caerme. Y eso, que sepas que si hay algún problema vamos a solucionarlo, si alguno de los dos cae, el otro lo levantará, y que si a alguien se le ocurre jodernos, pues nos reimos de él, y seguimos con lo nuestro. Me parece que eres el único que ha conseguido que quiera algo serio y no diga 'el amor es una mierda', y que siempre me voy a acordar de cierto once de octubre de dos mil once, cuando nos sentamos a hablar en un banco y me dijiste todo aquello que pensé que nunca me dirias, y me quitaste de la cabeza todas esas mierdas de que no iba a funcionar. Así que gracias, gracias por hacerme sentir como nadie, gracias por hacerme feliz, por perdonar mis errores, por no dejarme ir. En definitiva, gracias por quererme.