domingo, 12 de febrero de 2012
Cuánto ya, ¿dos meses de todo aquello? Me acuerdo, me asusté de mi misma, me eché atrás. Que gran error. Ahora pienso, y después de tanto tiempo aun se me hace un nudo en la garganta al pensar en ti. Se me hace difícil saber que te quiero de verdad, que no es otra tontería como las de antes. Creí que podía olvidarte, JAJAJA, que tonta, ¿no? Me hizo falta jugar con un corazón y una noche de botellas y cigarros para darme cuenta de que has conseguido lo que nadie antes. Y bueno, ahora todo está como antes, conversaciones largas, mi típica cara de pava, ponerme nerviosa antes de verte, ponerme triste cuando no tengo un mensaje tuyo como todos los dias, y todo eso que tanto he echado de menos. Ahora solo me queda una cosa que pedirte: quédate conmigo, no te vallas ni me dejes irme, asegúrate de que nuncanuncanunca se me pase por la cabeza olvidarte. Y que sigas diciendo 'eres mía' después de besarme, y que sigas diciendo 'tranquila' cuando me muerdes el cuello, y que sigas haciendo que me muera cada vez que te acercas, y que sigas mirándome y sonriendo cuando juego a andar por un bordillo sin caerme. Y eso, que sepas que si hay algún problema vamos a solucionarlo, si alguno de los dos cae, el otro lo levantará, y que si a alguien se le ocurre jodernos, pues nos reimos de él, y seguimos con lo nuestro. Me parece que eres el único que ha conseguido que quiera algo serio y no diga 'el amor es una mierda', y que siempre me voy a acordar de cierto once de octubre de dos mil once, cuando nos sentamos a hablar en un banco y me dijiste todo aquello que pensé que nunca me dirias, y me quitaste de la cabeza todas esas mierdas de que no iba a funcionar. Así que gracias, gracias por hacerme sentir como nadie, gracias por hacerme feliz, por perdonar mis errores, por no dejarme ir. En definitiva, gracias por quererme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario