lunes, 7 de mayo de 2012

Primer dia de mayo a las siete de la tarde.

Estaban sentados en un banco, en lo alto de una colina, completamente solos. El sol les observaba escondiéndose cada vez más por el horizonte.
- Soy gilipollas. Nada de esto tendría que haber pasado, me equivoco constantemente.-Dijo ella.
- No. Eso no es verdad. Volvería a pasarlo mil veces, si al final me quedaras tu.- Respondió él.
Ella escondió la cabeza en su hombro y él rodeo su cintura con los brazos. Las lágrimas se deslizaban por la cara de ella, aunque no quisiera, aunque intentara aguantar con todas sus fuerzas.
- Tranquila- Dijo él- Venga, solo ha sido un bache, nos queda mucho tiempo por delante. Lo sabes, ¿no?
Ella se apartó un poco, le miró a los ojos y sonrió a duras penas, con lágrimas corriendo por sus mejillas. Él sonrió también e interceptó una lágrima con sus dedos. Ella miró hacia otro lado y dijo:
- Lo siento.Soy una llorona.
- Si- Respondió él- Pero eres mi llorona.
Después, se acercó a ella y la besó.

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