Play. Empieza otra película de todas las que han visto juntos. Están separados, como con vergüenza, al menos eso le parece a ella. Atiende la película, pero se le escapan miradas hacia él. No puede evitarlo, quisiera tirarse encima suya y comérselo a besos, pero la película acaba de empezar y no sabe si será un poco precipitado. Transcurren unos diez, quizá quince minutos sin cambios. De vez en cuando sus miradas se encuentran y se sonrien. Al final ella no puede más, se le acerca, y le besa. Una vez, dos veces, tres veces. Se separan un segundo y se sientan uno enfrente el otro, con las piernas de ella por encima de las de él. Se vuelven a besar, más rato que antes. Ella tiene miedo, cada vez que se juntan sus labios se enamora más de él y le da miedo que a él le pase lo contrario. Siguen besándose y la película pasa a segundo plano, aunque de vez en cuando le echan un vistazo rápido. Pasado un rato, los besos se vuelven más largos, más seguidos. Hace más calor que antes, y eso que el ventilador lleva puesto un buen rato. Se abrazan más fuerte, cada vez más nerviosos. Entonces ella se quita su camisa de cuadros que tanto le gusta, y siguen besándose, ahora de otra manera, más rápida, otra forma de decir que quieren más. Él tambien se quita su camiseta, y continuan los besos, las caricias. Cada vez respiran más rápido, cada vez el corazón les late más y más fuerte. Ella le ama, y cada vez es más consciente de ello. Los dedos de él recorren todo su cuerpo, haciendo que su respiración vaya muy acelerada.; los labios de ella no se separan de los de él ni siquiera un segundo. Nota los labios de él en su cuello, cada vez más abajo. Se tumban, él encima de ella, y siguen las caricias y los besos por todo el cuerpo. La película hace mucho rato que dejó de escucharse. Y de repente, suena la alarma. Hora de irse.
Ellos salen cuando el sol está a punto de esconderse, y van todo el camino de la mano, como si no quisieran soltarse nunca. Cuando llegan a su puerta, él la vuelve a besar. Ella toca al timbre y abre la puerta de la urbanización. Él le mira desde la puerta abierta. Ella sabe que llegará tarde, pero no puede aguantarlo y le besa otra vez. Se abrazan. Ella no quiere irse, y él no quiere que se vaya. Pero es tarde. Ella cierra la puerta mientas que todo su cuerpo le pide a gritos que no lo haga, que se quede con él.
'te quiero'
'yo más'
Ella se va hacia su portal, echándole de menos desde ese mismo momento. Esa noche no dormirá.
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