miércoles, 8 de mayo de 2013
A veces no se puede tener lo que se quiere. Simplemente aguantarse con lo que hay, cerrar los ojos, contar hasta diez y seguir adelante sin rechistar. Hay veces que no podemos conseguir nuestros objetivos. Pero hay que saber llevarlo, aceptarlo. Si, es cierto, quise cambiar lo nuestro, quise arreglarlo a mi manera. Claramente me equivoqué. No vi lo que hacia, no vi que tu tambien lo pasas mal aunque no lo demuestres como yo. Yo realmente no queria esto. Fines de semana llorando y discutiendo, sin apenas besarnos un par de veces, sin hablar, sin querernos de verdad. Ahora me he dado cuenta del tiempo que he perdido y no volveré a tener. Pero lo hecho, hecho está. No va a volver ese fin de semana para que podamos besarnos toda la tarde, hablar de chorradas y a la vez de cosas serias, de meterme a la ducha contigo y no querer salir nunca. Todo por mi estúpida actitud. Solo espero que de verdad me perdones por quitarte aquel fin de semana y reemplazarlo por peleas. Espero tambien que no me dejes de querer cuando pasan estas cosas y que aunque nos estemos llamando de todo sigas pensando que me quieres. Lo siento por todas las cosas que dije y por aquellas veces que te dije que se iba a acabar, porque realmente no las pensaba. Lo siento por todo, tu sabes que te quiero. Y yo se que tu me quieres. Y no hace falta nada más.
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